Que tal!, después de casi un mes sin escribir, prometo venir pisando fuerte, renovado, pero eso si, me voy a quedar a gusto….y digo esto porque debido a una estancia de dos semanas en Zaragoza, por motivos en cierta medida relacionados con la expo, tuve la oportunidad de vivir una experiencia de aproximación bastante cercana a todo el tinglado maestro de la expo.

He podido ir de noche a ver algún espectáculo, comer en el recinto, vivir bastante la ciudad, correr y hacer ejercicio entre sus espacios libres de pago e incluso alojarme en uno de sus nuevos y flamantes hoteles construidos casi en expreso con motivo de la expo, toda una experiencia sin duda. Pero si me lo permitís y sin animo de ser muy “vinagre”, tuve que convivir diariamente con la sensación de algo así como una comprobación diaria de como una serie de gestores y técnicos de teórico alto nivel y prestigio, toman el pelo a una ciudad entera, escurriendo el bulto temporal y argumentando una serie de medias verdades pseudo-sostenibles que dan pena….y lo siento pero como interesado en el tema de la sostenibilidad, aunque mas bien en la autosuficiencia, no he logrado ver mucho de ella ni de un mínimo gesto de seriedad en cuanto a el agua, mas bien un gran maquillaje, una sangría pseudo-lucida, poco divertida e incluso bastante torpe, con lo que me han surgido un montón de dudas…preguntas de manual o no, mas o menos argumentadas, pero que surgen a raíz de una especie de sentimiento de engaño, de que me han y nos han vendido una moto que no funciona realmente….

Que alguien me explique por favor, donde esta la recuperación del río…quizás si a alguien le apetece comprarse este libro se pueda hacer a una idea, pero lo dudo mucho. Sinceramente, uno solo puede ver charcas, que en vez de ser orgánicas y naturales son cuadradas o de otra serie de formas caprichosas, de difícil cuidado y mantenimiento posterior, poco o nulo uso y poco dispuestas a generar vida o realidad acuática…..lo ultimo que siente alguien al pasar por la expo es que ahí existe el meandro de un río tan grande como el Ebro.…por supuesto no dudo que no haya una intención, pero cuesta verla. y menos entenderla, como ese teleférico que recorre 200 metros, que si se ver pero no se entiende porque se ha construido….

Y ya no hablemos del uso del agua, ¿que importancia tiene que sea reutilizada o no, si para construir todo este tinglado a hecho falta tanta agua que difícilmente saldrían las cuentas en términos sostenibles?…¿Se llama expo sostenible a la instalación de cuatro placas solares y dos o tres giros de malo urbanista para disfrazar toda una operación especulativa, de fiesta sostenible y respetuosa con el agua?, ¿Son un ejemplo, toda esa colección de pabellones grotescos de arquitectura autosuficiente y respetuosa con el agua?, ¿Es sostenible que después de comer dentro del recinto, a precio desorbitado y de mala calidad, te sobre casi mas del doble de peso de lo que has comido en residuos plásticos, de difícil reciclabilidad, por mucho que luzcan un bonito logo recuperable?, podría seguir así hasta mañana pero si no son capaces de dar ejemplo en las cosas mas básicas, que no pretendan que me vaya de allí con una opinión favorable, mas bien me fui un poco triste, aunque estas cosas no te pueden afectar demasiado, parece que vivimos, en cierta medida acostumbrados a esto…

Restos de comida para dos personas de un restaurante de la Expo, en primer lugar el vaso “Fluvi”

Solo si habéis tenido la oportunidad de pasear por los deprimentes espacios que ha dejado la Expo de Sevilla y el Forum de Barcelona, se puede dar uno cuenta de que al caminar por los espacios de este evento, no hace falta mucha imaginación para verlo en el mismo estado de descomposición, resultado de la rapidez de ejecución, la baja calidad constructiva y otra serie de desastres ocultables a priori con cualquier baño de luz que provenga de un foco, pero imposibles de ocultar en el tiempo: ese irremediable agente que coloca esta serie de grandes y grotescos eventos en su sitio.

Esto por supuesto es aplicable a casi todos los espacios construidos de la expo, inclusive el gran e inútil “pabellon puente” de la gran diva Zaha Hadid, que posteriormente cuesta encontrarle un uso real y fiel con el proyecto inicial, y mucho menos compatible con la ciudad, pero seguro que acaba sirviendo para algo, quizas como la mitad de los edificios de la Expo Sevillana, que casi hubo que derribarlos por completo por dentro para poder usarlos de nuevo.

Una pobre persona pasea entre el espacio “amigable” del palacio de congresos….

Otros sin embargo y quizás de los pocos que se sostengan en pie posteriormente, como el palacio de congresos, derrochan soberbia y poca sensibilidad con la escala humana, parece que están destinados a impresionar al visitante con su desmesurada escala y su estética amiga del poder, poco mas, ni rastro del agua, ni poca o nula construcción sostenible…

Para ser ciertos solo el futuro lo dirá,para nada pretendo con este post, ser el nuevo nostradamus de la expo y mucho menos de la arquitectura o el planteamiento urbanístico moderno, pero si me he extendido tanto y solo hasta aquí (el tema da para un libro bien gordo), es solo para dejar claro una visión, una corazonada y hasta una denuncia, con mis humildes medios, de algunas de las contradicciones y falsas verdades emitidas por todo el aparato propagandístico de la Expo 2008, es mi opinión, claro queda….